Emboscada Tras pasar una mala noche (el solo contacto con el cubo me hacía tener pesadillas) me encaminé al hospital donde me esperaba...

Emboscada

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Emboscada


Tras pasar una mala noche (el solo contacto con el cubo me hacía tener pesadillas) me encaminé al hospital donde me esperaban mis amigos.

Intenté un complicado ritual para desentrañar los misterios del cubo. Funcionó y conseguí descubrir que el artefacto era una especie de portal. Pero el portal era sólo como una mirilla a otro lugar, necesitaba acercarme más, quizás tocar el cubo…. gracia a Dios pude controlarme a tiempo pues quien sabe que podía ocurrir si lo tocaba.


Era demasiado peligroso, así que decidimos investigar con los datos que teníamos. Por fortuna uno de los investigadores del caso, el señor Cleveland, vino a pedirnos ayuda. Nos dio los nombres de los libros que habían encontrado en el almacén abandonado donde encontraron muerto al mayordomo, y donde casi nos encuentran a nosotros. Quería ver si podíamos decirle algo sobre el asesino pues parecía pertenecer a una secta o algo similar. Estuvimos encantados de ayudar y prometimos llamarle con las novedades en un par de días.

Me encaminé a la biblioteca para buscar los libros que había estado consultando el señor Bidwell y que creíamos que contenían las claves de todo.

Mientras el señor Faraday estuvo vigilando el cubo y el Dr Blackthorne fue a comisaría para intentar echar un vistazo a los papeles que vimos en el almacén. Gracias a su pericia consiguió memorizar los cálculos y reproducirlos en el hospital. Cual fue nuestra sorpresa al descubrir que indicaban una fecha, dentro de una semana, en la cual se podría realizar el ritual, fuera cual fuera.

Esa misma tarde recibimos un aviso de la policía para que fuéramos al barrio chino, donde había aparecido otro cadáver y necesitaban nuestra ayuda. A pesar de los recelos del Dr Blackthorne nos dirigimos prestos… a una emboscada. Allí no estaba ninguno de nuestros colegas policías, pero si más de una docena de chino que nos atacó. Alguien trató de ayudarnos (quizás uno de los inspectores) pero huyó después de ser herido.

Nosotros conseguimos librarnos de todos los maleantes no sin pocos problemas. Yo odio la violencia y a punto estuvo de costarme la vida. Gracias al considerable manejo de la magia de mis compañeros conseguimos salir vivos de allí.


Pero nos esperaban más sorpresas. Todo parecía una estratagema para hacernos salir del hospital y dejar el cubo desguarnecido pues al llegar allí descubrimos que un tropel de chinos había asaltado el lugar y producido numerosos destrozos, así como robar al cubo.


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