Tras pasar el "butron amantequillado", conseguimos entrar en la torre del rey. Un largo pasillo se perdía en la oscuridad, en la...

Sesión 21: El rey empresaurio y los soviets

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Tras pasar el "butron amantequillado", conseguimos entrar en la torre del rey.
Un largo pasillo se perdía en la oscuridad, en las paredes había unas aberturas. 
"Algo" nos impulso a creer que dichas aberturas nos llevarían hasta nuestro destino.
Tras andar un poco, llegamos ante la imponente figura del rey de las máquinas.
Tras el intento inicial de camelarlo con la adoración por parte de Maverick y Blackthorne, demostró ser tarea imposible.
El rey estaba completamente seguro de que éramos sus enemigos e intentabamos engañarlo. Lo había visto en su sueño. También confirmó de forma indirecta que era quien nosotros creíamos.

En ese momento unos tubos empezaron a succionarnos hacia arriba. 
Maverick disparo al rey, rebotando su disparo contra una especie de campo de fuerza o de cristal blindado.
Blackthorne intento conjurar rápidamente un control mental, pero no fue posible.
Yo conjure un efecto de 'volar" [ que me durara hasta el final de la aventura].
Mientras carras estaba paralizado por el terror.

Cuando desperté era uno de los capataces de las máquinas de la ciudad, mi mano era férrea con el látigo. Mi mente estaba dominada de alguna forma por el rey de las máquinas....Trabajando duramente de sol a sol asegurándome de que se cumpliese la voluntad del rey de las máquinas....
Hasta que fui liberado por mis compañeros.
Ellos me contaron que había pasado casi un día, habían estado buscándome e intentándose encontrarse a si mismos ( esto último según parece no era en sentido figurado).
Me contaron que el rey les había despojado de sus objetos personales y focos, y habían podido recuperarlos en un gran almacén, al que había entrado Maverick jugándose la vida en el proceso.
Poco pudimos hablar, ya que un Hulk empezó a formarse, iniciándose un combate en el que destruimos un par de Hulk en nombre de la revolución y la libertad.

Varios camaradas se unieron a nuestra lucha. Oteando el horizonte, vi que la revolución iba contagiandose por todo el complejo.... Esta vez ganaríamos.


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