Luz, fuego y destrucción...en el bosque
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Tras ver el
cuadro el Padre Carras recordó que había quedado con el párroco local en
ir a ayudarle con unas cosas ( aliviarse entre amigos, pensamos).
Mientras
Blackthorne y yo debatiamos si era mejor internarse en el bosque, sin
saber nada más. O irnos a la biblioteca del pueblo a investigar un poco
más sobre el asunto.Yo intenté contar los anillos del tronco del árbol, para intentar saber la edad del mismo y poder vincularla a la vida o muerte de Any Black, pero era anterior.Blackthorne invocó su "ciencia" de la vida y se dio cuenta que el arbol era centenario...y que los hongos habian crecido demasiado deprisa para haber sido recientemente cortado. Todo era muy extraño.
Tras
inspeccionar los árboles circundantes encontramos un "sendero" de
árboles marcados por cruces. Llegamos a un lugar dominado por un enorme
mostruo fúngico. Tanto Blackthorne como yo, temiamos que soltara esporas
(a todas luces parecia algun tipo de defensa) y nos protegimos con
magia sin más complicaciones.
No dudamos en seguir el sendero de nuevo, hasta un claro con una capilla mientras sentiamos la magia de tiempo y de cardinal que fluia a nuestro alrededor.
No dudamos en seguir el sendero de nuevo, hasta un claro con una capilla mientras sentiamos la magia de tiempo y de cardinal que fluia a nuestro alrededor.
Junto
a la capilla vimos una tumba abierta desde dentro. Dentro de la cripta
un hombre decapitado, debajo del cual encontré una especie de Brújula la
cual reconocí como una brujula de brujas, que parecia no funcionar.
Pero Blackthorne dijo que podria repararla y asi hizo. Apuntaba a otro
lugar del bosque... Entramos en la cripta y escubirmos un nicho abierto.
Que habia pasado? A mi me dio la impresión de que la bruja habia
resucitado y desenterrado ese cadaver para vengarse y romper la brújula,
quizás el único medio de encontrarla.
En ese momento caí
en la sensación atemporal del lugar, y decidí utilizar mi poder de ver
el fluir del tiempo. En aquel lugar el tiempo transcurria más lento, por
lo que cada hora trascurrida allí equivalia a 3 fuera. Hice unos
rápidos calculos mentales y me di cuenta que deberiamos salir lo antes
posible. Blackthorne se resistia a salir, ya que creía que no habiamos
investigado del todo la capilla.
Cuando ya estabamos
lejos oímos ruidos....y la inconfundible risa sarcastica de Poulson y
las una potente voz inconfundible que le daba la "regañina"...sólo podía
ser el Padre Carras.
Nos acercamos a ellos e
intercambiamos historias. Poulson habia recibido nuestro mensaje de que
necesitabamos ayuda y se habia dignado a "dejarse caer" por aqui. Nos
contó que había vislumbrado quien dejaba los pentáculos en casa de Black
(a quien se empeñaba en llamar nigger) y eran unos extraños seres
pequeños y con garras (espiritus¿? Creaciones de vida¿?)
Ambos nos pusimos al dia en la investigación, decidiendo unánimamente usar la reparada brújula para buscar a la bruja.
Llegamos
a un claro donde había una cabaña (vaya, un clásico) que ademas era el
sactorum de la bruja Any Black, un animal alado echó el vuelo (sin lugar
a duda para avisar a la bruja). En seguida llegó ella y se inició un
combate mágico, pero gracias principalmente a Shadow y a la cruz que
portaba Carras pudimos controlar la situación. Sólo Poulson resultó
herdido, pero Blackthorne lo curó un poco con sus conocimientos mágicos y
salimos del bosque, temiendo que una poderosa presencia que habitaba
allí nos tomase por intusos y nos aniquilase. Blackthorne, con muy buen
juicio dijo de llevarnos sus restros calcinados lejos del bosque.
Regresamos en el carro (sobornando al cochero) por la noche más de 2 horas para asegurarnos de que Jacob Black estaba bien.
Al
llegar a su casa nos asustamos, ya que no lo encontrábamos... Tras
allanar su vivienda (temiendonos lo peor) Poulson nos dijo que le había
recomendado al "negrata" que abandonase la vivienda y se fuese al hotel.
Allí
fuimos a buscarle y por suerte estaba bien y vivo. Le dimos una
explicación de que habiamos realizado un poderoso ritual sobre los
restos quemados de la bruja y que creíamos que eso bastaria. Nos pidio
que nos quedasemos unos dias para comprobarlo...y efectivamente el
problema había sido resuelto.
Nos dió una carta de
recomendación y un buen dinero. Ya en la Auroda Dorada fuimos premiados y
reconocidos por nuestra gesta participando y dirigiendo los rituales
primaverales.
